Ni la justicia ni la solidaridad tienen color político.

“”Ayer, mientras miraba la prensa on line tropecé con un titular que decía que en Valencia a un joven le habían retirado la prótesis de su rodilla por no poder pagarla. Con una sonrisa busqué el medio que la publicaba… debía ser El Mundo Today o Rokambol… pero entre el asombro y la indignación veo que la publica el diario Público. Sin lograr recuperarme de la sorpresa sigo leyendo cada vez mas indignada: ¿Como es posible llegar a esto? ¿Es mas rentable retirársela que dejar que la pague a plazos? ¿No es ya suficiente desvergüenza que tengamos que repagar nuestros tratamientos? ¿Nos hemos vuelto locos?

Desgraciadamente no es la única noticia de este tipo que nos golpea. Hace apenas dos días, en Mallorca moría un joven inmigrante por falta de asistencia, y esta mañana aparecía en prensa el caso de un hombre que fue encontrado ahorcado en su casa por los policías que iban a ejecutar su desahucio. Cada día una nueva víctima de esta guerra sin tiros mal llamada crisis que cada vez es mas cruenta. 

Mientras leía recordé la larga enfermedad de mi padre. En una de sus revisiones le propusieron para mejorar su calidad de vida y prevenir una posible muerte súbita implantarle un DAI (Desfibrilador automático implantable). Y aceptó y se lo colocaron. El coste del aparatito en cuestión ronda los 30.000€. Con su pensión de poco mas de 600€ de entonces era impensable que hubiese podido pagarlo. ¿Que hubiese ocurrido hoy? ¿Se lo hubiesen propuesto siquiera? ¿Le hubiesen reclamado el importe después? ¿Se lo hubiesen extraído en el caso de no poder pagarlo? ¿O le hubiesen dejado morir como al chico de Mallorca?

Cada día, cuando conocemos uno de estos casos nos indignamos y ponemos el grito en el cielo durante un rato para luego pasar página y seguir con nuestra vida como si nada… Solo saltamos si el caso nos toca muy de cerca… lo que les pase a otros no nos interesa, no les conocemos. Pero conviene recordar que nos puede pasar a todos. Que quizá algunos pensemos que no nos pueden desahuciar porque todo esto ya nos pilla con la hipoteca pagada, pero la salud no nos la garantiza nadie y la asistencia sanitaria ya tampoco…

Cada día mas gente comenta que ya no ve las noticias, que no lee la prensa. Prefieren vivir de espaldas a la realidad y afrontar las cosas cuando lleguen. Comentan que prefieren no saber, que la política da asco y que no soluciona nada.

Quizá sea tiempo de entender que ya no es cuestión de política, sino de justicia, de solidaridad… Y que ni la justicia ni la solidaridad tienen color político. Son valores que a mi al menos me inculcaron desde pequeña. Y que por eso voy a seguir denunciando estas barbaridades.””